El Apertura sin Palermo
La lesión que sufrió Martín Palermo en el ligamento cruzado de la rodilla derecha y que lo mantendrá marginado del fútbol entre 5 y 8 meses, fue, sin dudas, el hecho más importante de la tercera fecha del Apertura. El difícil triunfo del equipo de Ischia, con muchos pibes, ante Lanús, quedó en un segundo plano. Poco importa, hoy por hoy, saber que si Boca le gana el partido pendiente a Newell’s (jugarán el 3 de septiembre en Rosario) será el único líder. Por ahora, la punta es propiedad de Tigre y de Colón.
La vida se empecinó una vez más con Martín Palermo. Otro obstáculo se le interpuso en su larga trayectoria, siempre marcada por profundos altibajos. Hace sólo diez días, el N° 9 anotó su gol 194 con la camiseta de Boca y alcanzó a Varallo en la cima de los máximos artilleros del profesionalismo xeneize y, con al menos un año de contrato por delante en el club, el delantero soñaba con sumar una cantidad de tantos que lo acercara a los mejores de la historia. Además, Alfio Basile evaluaba citarlo para los próximos partidos por las eliminatorias. Pero la mala fortuna lo aguijoneó, injustamente si se tiene en cuenta su gran constancia: en una acción solitaria ante Lanús, el Loco saltó en busca de un centro y al caer apoyó todo el peso de su cuerpo sobre la pierna derecha mal ubicada, por lo que sufrió la rotura del ligamento lateral interno y del ligamento cruzado anterior de la rodilla, la misma operada en noviembre de 1999, cuando se rompió los ligamentos cruzados y, en ese estado, ante Colón, logró su gol N° 100.