Mark Sanford admitio su affaire
Mark Sanford admitio su affaire
Mark Sanford, un republicano conservador, desapareció por una semana sin decir nada y alarmó a funcionarios y legisladores en Carolina del Sur, y luego regresó al Estado para confesar que tenía una amante, que todo este tiempo se había ido a Buenos Aires para estar con ella, y que la relación ya tenía un año de duración.
Por su parte, su esposa, Jenny Sanford, dijo que le había pedido al Gobernador irse de la casa hace dos semanas y no contactarla a ella ni a sus 4 hijos, como una “separación de prueba con la meta de fortalecer nuestro matrimonio”. Agregó que por esto mismo no sabía dónde él estaba.
El diario The State, de Carolina del Sur, identificó a la amante como sólo como “María”, mientras la agencia McClatchy dijo que esta vivía frente al Jardín Botánico de Buenos Aires, y que era divorciada con dos hijos.
La revista Perfil de Buenos Aires agregó que es funcionaria del gobierno argentino.
The State fue más allá y publicó un intercambio de correos electrónicos entre el gobernador y su amante, que dijo tener en su poder desde diciembre del año pasado. Los correos están fechados en julio de 2008 y en ellos Sanford hasta se refiere al candidato presidencial John McCain, que lo estaba considerando como candidato a presidente.
A continuación un extracto de un correo, fechado el 10 de julio de 2008, de Sanford a María:
“Tienes una calma y gracia particular que adoro. Tienes un nivel de refinamiento acorde con tu belleza. Podría divagar y decir que tienes la habilidad de dar suaves y magníficos besos, o que amo tus marcas de bronceado, o que amo la curva de tus caderas, la erótica belleza de cuando te sostienes (o cuando te sostienes dos maravillosas partes tuyas) en el brillo tenue de la luz nocturna, pero ey, eso sería entrar en detalles sexuales”.
Sanford también parece hablarle a su amante de su amor imposible por ella, y le dice: “Me siento un poco vulnerable porque esto es terreno que ciertamente nunca he cubierto antes, si sabes cómo podemos lidiar con esto por favor déjame saberlo”.
En otra carta, el día anterior, María le dice:
“Él es un tipo muy bueno, gran corazón…pero desafortunadamente no lo amo, tú eres mi amor…algo difícil de creer incluso para mí porque es como un amor imposible, no sólo por la distancia sino por la situación. A veces uno no escoge las cosas, sólo ocurren”.

